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domingo, 20 de marzo de 2011

Así es la red de estaciones sísmicas que vigila los terremotos en España

[foto de la noticia]

  • España cuenta con una amplia red que registra los temblores en tiempo real
  • Envía alertas a los servicios de emergencia en dos minutos y medio
  • El centro de Madrid es uno los dos nudos de alerta sísmica que hay en Europa
anapixel

17 de marzo de 2011 a las 17:55. Terremoto de magnitud 2,5 en la escala de Richter en el Cabo de San Vicente (Portugal). Se trata del último seísmo superior a 1,5 registrado por la red de alerta sísmica española en el área de la Península y Canarias.
Más de 60 estaciones sismológicas vigilan de manera permanente el territorio español, algunas zonas de Portugal y el sur de Francia. Esta suerte de 'Gran Hermano' de los terremotos registra en tiempo real los temblores de tierra y en dos minutos y medio envía la información al centro de recepción de datos de Madrid, el único que existe en España.
Si los seísmos son de una magnitud superior a 3,5, la alerta llega inmediatamente a la Dirección General de Protección Civil y Emergencias y a los teléfonos móviles de los responsables del Instituto Geográfico, centrales hidroeléctricas y nucleares. Y es que aunque nuestro país tiene un riesgo bajo de que se produzcan grandes terremotos, sí tiene una actividad sísmica relevante (terremotos de magnitud inferior a 7) en algunas zonas, como Andalucía, Murcia y Pirineos, que podrían provocar daños considerables.
El centro de control de datos de Madrid es también uno de los dos dos nudos de alerta sísmica que hay en Europa (el otro está en París). Además, varias estaciones situadas en Toledo 'espían' para la ONU y detectan si se están realizando pruebas nucleares en algún país.
La estación sísmica EGOR, en Sierra Gorda, Loja (Granada). | IGN.La estación sísmica EGOR, en Sierra Gorda, Loja (Granada). | IGN.

Epicentro, magnitud y profundidad

La mayor parte de las estaciones pertenecen al Instituto Geográfico Nacional aunque al centro de Madrid también llegan los datos transmitidos por las estaciones de otras instituciones (hay varias en Portugal, Melilla o Cataluña). Según explica Emilio Carreño, director de la Red Sísmica Nacional del Instituto Geográfico Nacional, algunas de estas estaciones están muy próximas a otras de la red por lo que no se utilizan sus los datos de manera habitual para evitar retrasar la alerta sísmica y se recurre a ellas sólo si hay alguna avería.
"Desde que ocurre el terremoto comienza un procedimiento totalmente automático, sin intervención humana, para calcular el epicentro, la magnitud y la profundidad", señala Carreño a ELMUNDO.es a través de conversación telefónica.

Una web muy consultada

Tras recibir los datos en el centro de control de Madrid, que está en funcionamiento las 24 horas del día, los técnicos revisan los cálculos y hacen correcciones si es necesario. A los 15 minutos, los resultados se cuelgan en la página web del Instituto Geográfico Nacional, un portal que según Carreño, "es enormemente consultado por los ciudadanos. Hay una gran inquietud en España por los terremotos", asegura".
Carreño recuerda el terremoto de magnitud 5,1 que se produjo en Pedro Muñoz (Ciudad Real) en agosto de 2007, que fue ampliamente sentido en Castilla-La Mancha: "En los primeros 20 minutos tuvimos 700.000 entradas", asegura.
Las estaciones sismográficas se encuentran en el campo, en lugares alejados de núcleos urbanos. La mayoría se ha instalado en minas abandonadas o cuevas profundas ya que sus sensores necesitan unas condiciones de presión y temperatura muy estables y poco ruido. Por ello, se evita que haya una cantera o una fábrica cerca: "Las cuevas son ideales", señala Carreño. Las estaciones consumen muy poca energía y la mayoría se autosuministra con energía solar.
Están dotadas de diferentes tipos de tecnología (ver mapa superior). Las más sofisticadas y eficaces son las estaciones digitales VSAT, que utilizan el satélite espacial Hispasat para enviar sus datos. Hay también estaciones analógicas y digitales de varios tipos.
El centro de recepción de datos de Madrid es también uno de los dos nudos de alerta sísmica que hay en Europa. El otro es el Laboratorio de Detección Geofísica (LDG) de París, con el que va alternando las guardias. Los dos centros reciben y analizan los datos procedentes de toda Europa de los seísmos. Después, distribuyen los resultados a todas las agencias europeas, incluido el Consejo de Europa.

Vigilancia de pruebas nucleares

La antena sísmica de Sonseca (Toledo) tiene otra misión especial: trabaja para la ONU. Los datos recabados permiten detectar si se están realizando pruebas nucleares en algún país.
Gracias a la colaboración de varios países, la ONU puede vigilar si algún país hace una prueba nuclear. El IGN forma parte del sistema internacional de vigilancia del Tratado de Prohibición Completa de Ensayos nucleares. Entre Sonseca y Orgaz hay 19 estaciones sismológicas que se dedican a esta labor. Los datos se envían a Viena, donde está la sede, y a Madrid para el control de terremotos. Pueden percibir pruebas nucleares en cualquier país aunque si se producen en un país cercano, como Irán, se recibirán con más nitidez.
Asimismo, la Red Sísmica Nacional colabora desde hace cinco años con la Confederación Hidrográfica del Ebro y en la zona norte hay 15 estaciones de uso compartido en torno a los embalses de Etoiz y Yesa.

Riesgo sísmico en España

Según explica el Instituto Geográfico Nacional, la península Ibérica se halla situada en el borde sudoeste de la placa Euroasiática en su colisión con la placa Africana. El desplazamiento tectónico entre ambos continentes es responsable de la actividad sísmica de los países mediterráneos y, por tanto, de los grandes terremotos que ocurren en zonas como Argelia, Grecia o Turquía. La parte más occidental de la conjunción entre dichas placas es la fractura denominada de Azores-Gibraltar-Túnez, que es la que afecta a España.
Mapa de sismicidad en la Península. | Instituto Geográfico Nacional.Mapa de sismicidad en la Península. | Instituto Geográfico Nacional.
España sí ha sufrido algunos terremotos muy graves en la falla de Azores-Gibraltar (terremotos de 1755 o 1969). Cada año se registran cientos de temblores aunque la gran mayoría son de magnitud baja. El último terremoto significativo detectado por el IGN ocurrió el pasado 18 de febrero en Alborán Oeste y tuvo una magnitud de 3,8 en la escala de Richter.
Son inevitables e impredecibles así que la única fórmula para salvar vidas es construir siguiendo las normas antisísmicas en aquellas áreas que son susceptibles de que se produzca un terremoto.
Carreño asegura que España se toma muy en serio la amenaza de los terremotos, como muestra la puesta en marcha recientemente de la unidad militar de emergencia, que está siempre lista y cuyos miembros estuvieron en Haití tras el devastador terremoto del año pasado adquiriendo experiencia.
Asimismo, el Instituto Geográfico Nacional trabaja en el nuevo mapa de peligrosidad sísmica, que estará listo el próximo año.

jueves, 3 de marzo de 2011

En busca de 'vida marciana' en Nueva Zelanda

Los investigadores estudiarán las mejores zonas marcianas para buscar vida. | CSIC

Los investigadores estudiarán las mejores zonas marcianas para buscar vida.

Un equipo de investigadores españoles viajará este lunes a Nueva Zelanda para analizar dos regiones con depósitos de sílice y con características similares al planeta rojo en busca de vida.
Los científicos analizarán otras cuatro localizaciones extremas y análogas a Marte para evaluar si estas zonas son capaces de preservar trazas biológicas ya que la Tierra y el planeta marciano fueron muy similares durante su etapa de formación, hasta que se le acabó el combustible interno hace 3.500 millones de años.
El proyecto para buscar vida similar a la que pueda habitar en Marte pertenece al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y al Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial y estudiará cinco zonas tan distantes como Barbeton en Sudáfrica, el desierto de Atacama en Chile, río Tinto en Huelva, y Parakiri y Rotorua Nueva en Zelanda.
"La integración de todas [las localizaciones] es la que aporta una visión conjunta del entorno marciano", explica David Fernández, responsable del proyecto y paleontólogo del Centro de Astrobiología (centro mixto del CSIC y del Instituto Nacional de Tecnología Aeroespacial).
Las cinco zonas tienen en común que presentan ciertas características análogas a algunos ambientes del pasado en Marte y los investigadores sostienen que la presencia de restos de biomoléculas en minerales formados en estos ambientes será extrapolable a Marte.
Los resultados de este proyecto pueden ser de utilidad para establecer cuáles son las áreas marcianas más adecuadas para encontrar restos de vida. "Si alguna vez hubo vida en Marte, la encontraremos antes o después", afirma Fernández.

La ruta de la vida marciana en la Tierra

Nueva Zelanda. | CSICNueva Zelanda. | CSIC
La próxima semana los investigadores partirán a Parakiri y Rotorua (Nueva Zelanda), ricos en depósitos de sílice, asociados a fluidos hidrotermales ácidos derivados de la actividad ígnea del subsuelo. Recientemente, la sonda Spirit de la NASA descubrió sedimentos similares en Marte.
Barberton (Sudáfrica) es otra de las paradas del estudio porque la zona está formada de rocas de hace 3.500 millones de años, cuando las condiciones ambientales en la Tierra eran parecidas a las del planeta rojo. Los expertos creen que éste es un buen lugar para estudiar cómo pudieron ser las condiciones en las que pudieron surgir las primeras formas de vida en Marte.
La ruta cruza el Océano Atlántico y hace una parada en el inhóspito desierto de Atacama (Chile). En esta región del Cono Sur el vulcanismo influye en las condiciones de sequedad extrema del desierto y promueven la aparición de depósitos salinos, que también se han detectado en Marte.
Finalmente, y de vuelta a casa, la búsqueda tendrá en cuenta al río Tinto (Huelva), cuyas condiciones de acidez y oxidación capaces de albergar vida ya han interesado a muchos científicos, como los de la NASA. Diferentes análisis del río ponen de manifiesto que "preserva biomoléculas de gran tamaño que permiten definir los organismos de los que proceden", asegura David Fernández.
Durante su periplo por el mundo, los investigadores buscarán son fósiles moleculares de seres vivos, desde microorganismos hasta grandes vertebrados.
El proyecto comenzó en enero de 2010 y está previsto que concluya a finales de 2012, tras estudiar depósitos que abarcan desde la actualidad hasta los 3.500 millones de años de las rocas sudafricanas.

http://www.elmundo.es/elmundo/2011/03/03/ciencia/1299149989.html

lunes, 29 de noviembre de 2010

El amor, tan potente como la cocaína

El amor es un fármaco milagroso. Y una droga potente. Literalmente. Investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad de Stanford aseguran que los sentimientos que provocan las pasiones amorosas pueden ser increíblemente eficaces para aliviar el dolor, con un poder calmante similar al de los analgésicos o incluso al de drogas como la cocaína.

«Cuando las personas están en fase de apasionamiento, hay alteraciones significativas en su estado de ánimo que influyen en su experiencia del dolor», explica Sea Mackey, autor principal del estudio, que se publica online en PLoS ONE. «Estamos empezando a identificar algunos de esos sistemas de recompensa en el cerebro, y a reconocer cómo influyen en el dolor», apunta. Un sistema en el que está involucrada la dopamina, un neurotransmisor que influye en el estado de ánimo, la recompensa y la motivación.
Quince parejas enamoradas
En el estudio, los científicos reunieron a parejas de jóvenes estudiantes de la Universidad de Stanford que se encontraban en sus nueve primeros meses de relación. «Queríamos que los sujetos que se sintieran eufóricos, energéticos, pensando obsesivamente en la persona amada», explican. Cuando el amor apasionado es descrito de esta forma, como una especie de locura, «de alguna manera suena a una adicción». Los investigadores dedujeron que tal vez este sentimiento implicara sistemas cerebrales similares a los que se reconocen en las adicciones, que están muy relacionados con la dopamina, el neurotransmisor en el cerebro que está íntimamente involucrado con buenas sensaciones.
Para salir de dudas, los científicos reclutaron a 15 estudiantes (ocho mujeres y siete hombres) para el estudio. A cada uno se les pidió que trajeran una foto de su pareja y otra de un conocido igualmente atractivo que fueron colocadas enfrente mientras se sometían al experimento. Los investigadores calentaron un estimulador térmico controlado por ordenador en la palma de la mano del sujeto para causar un dolor leve. Al mismo tiempo, su cerebro eran escaneado en una máquina funcional de resonancia magnética.
Deportes que se juegan sin pelotas
Los resultados mostraron que el amor conseguía reducir el dolor, y en niveles mucho más altos que cuando el sujeto se concentraba en la foto del conocido atractivo. Como es sabido que la distracción también alivia el dolor, y para no confundirla con el amor, se pidió a los alumnos que pensaran en otra cosa, como en «deportes que se juegan sin pelota». Este argucia también fue eficaz para sentirse mejor, pero el cerebro usó vías muy diferentes.
«Con la prueba de la distracción, las vías que condujeron al alivio del dolor fueron en su mayoría cognitivas», dice Younger, mientras que el alivio inducido por el amor estaba más asociado a los centros de recompensa. Parece que involucra aspectos más primitivos del cerebro, de forma similar a cómo funcionan los analgésicos opioides. «Uno de los sitios claves para la analgesia inducida por el amor es el núcleo accumbens, un centro de recompensa clave para la adicción a los opiáceos, cocaína y otras drogas. La región le dice al cerebro que realmente necesita seguir haciendo esto», dijo Younger.
Los científicos no sugieren que los pacientes con dolor crónico tiren a la basura sus analgésicos y se enamoren perdidamente de alguien, pero sí creen que la mejor comprensión de estas vías neurales de obtención de recompensas provocadas por el amor pueden llevar a obtener nuevos métodos para producir alivio del dolor.
 

¿A qué sexo pertenece esta cara?

Sin ropa ni peinado, identificamos un rostro como el de un hombre o una mujer según la posición en la que nos encontramos
 
Un grupo de neurocientíficos ha descubierto algo sorprendente sobre cómo nuestro cerebro identifica a los demás. Depojado de pelo y ropa, el mismo rostro puede parecernos femenino o masculino según el lugar en el que aparece en nuestro campo de visión. De esta forma, el cerebro reconoce una cara como perteneciente a un varón cuando aparece en una determinada zona ante nuestros ojos, pero esa misma cara puede ser identificada como de mujer si se cambia de lugar. La insólita investigación, realizada por un equipo del Instituto de Tecnología de Massachusetts en Cambridge (MIT, por sus siglas en inlgés) y de la Universidad de Harvard (EE.UU.), se publica en la edición digital de la revista 'Current Biology'.
Según explica Arash Afraz, responsable del estudio, los descubrimientos desafían la antigua creencia de que la forma cómo el cerebro ve un objeto no depende de dónde se localiza el mismo con respecto al observador. "Es la clase de cosa que no podría predecirse, que miraras a dos caras idénticas y pensaras que son diferentes", añade Afraz.
En el mundo real, la inconsistencia del cerebro para asignar sexo a las caras no es perceptible debido a que existen muchos otros indicios, como el pelo o la ropa, por ejemplo. Identificamos rápidamente un vestido con una mujer o un pelo muy corto con un hombre, pero cuando las personas ven caras generadas por ordenador, despojadas de otras características identificativas de género, sorpresivamente emerge un patrón de sesgos basado en qué lugar de la pantalla aparece de la cara.
Rostros de dos centímetros
Los investigadores mostraron a un grupo de voluntarios series aleatorias de caras, que iban de un espectro de muy masculino a muy femenino, y les pidieron que las clasificaran por su sexo. En el caso de las caras más andróginas, los sujetos clasificaban las mismas caras como masculinas o femeninas dependiendo de dónde aparecían. Se dijo a los participantes del estudio que fijaran su visión en el centro de la pantalla, a medida que las caras aparecían en destellos en distintas localizaciones durante 50 milisegundos. Asumiendo que los sujetos se sentaban a una distancia de alrededor de medio metro del monitor, las caras parecían tener de alto unos dos centímetros.
Los patrones de sesgos masculinos y femeninos eran diferentes según la persona, ya que algunas juzgaban las caras andróginas como femeninas en todas las ocasiones que aparecían en la parte superior de la esquina derecha, mientras que otras juzgaban las caras que aparecían en la misma localización como masculinas.
Sesgo de edad
Los sujetos también mostraron sesgos cuando se juzgaba la edad de las caras, pero en cada individuo el patrón de sesgo de la edad era independiente del patrón de sesgo por sexo. Los investigadores apuntan que esta inconsistencia podría deberse al tamaño de la muestra observada. Afraz plantea que en la corteza visual, donde se procesan las imágenes, las células se agrupan según la parte de la escena visual que analizan. Dentro de estos grupos existe probablemente un número relativamente pequeño de neuronas dedicadas a la interpretación del sexo de las caras.
Cuanto más pequeña sea la imagen, menores células se activarían, por lo que las células que responden a las caras femeninas podrían dominar. Por otro lado, en una parte diferente de la corteza visual, podrían dominar las células que responden a las caras masculinas.
Los científicos creen que el cerebro no siempre es coherente en la forma en la que percibe los objetos en diferentes circunstancias. Y añaden que el estudio deja sin respuesta la pregunta de por qué cada persona desarrolla diferentes patrones de sesgo.

http://www.abc.es/20101126/ciencia/sexo-pertenece-esta-cara-201011261033.html

jueves, 25 de noviembre de 2010

La edad en una gota de sangre

'CSI', 'Bones', 'Forensic Files'... Todos ellos muestran cómo la ciencia forense resuelve crímenes empleando técnicas reales y, a veces también, algo futuristas. Huellas dactilares, ADN, pelos, motas de polvo, insectos, polen... Pero algo aparentemente tan sencillo como saber la edad de una persona a través de una pequeña muestra de sangre no era posible hasta ahora. Un grupo de investigadores holandeses parece haber dado con la clave para averiguarlo.
"Los perfiles de ADN convencionales sólo pueden identificar a personas que ya estén fichadas por los cuerpos de investigación porque la estrategia es simplemente comparativa", explica Manfred Kayser, del Centro Médico de la Universidad Erasmus MC (Rotterdam, Holanda). "Por lo tanto, todos los laboratorios forenses se enfrentan a casos en los que el perfil de ADN obtenido no coincide con ninguno de los sospechosos, ni con nadie de las bases de datos criminales, y esos casos son difíciles de resolver. En ellos, se espera que aparezca más información a partir de las pruebas que ayude a dar con las personas desconocidas", añade el responsable del equipo.
Por eso, desde hace años se trabaja en la elaboración de pruebas que, a partir del ADN, permitan averiguar con cierta seguridad algunos rasgos físicos de la persona a la que pertenece esa muestra. Entre los pocos que ya se utilizan está el del color de los ojos (marrón Vs. azul), pero potencialmente podrían desarrollarse muchos más (altura, color del pelo, de la tez...). El límite está en dar con el marcador adecuado, uno cuya medición dé resultados lo más precisos posible.
La edad es una de las características que más pueden ayudar en la búsqueda, pongamos, de un asesino. Pero los diversos intentos por estimarla a partir de una muestra biológica han sido poco fructíferos. El ADN mitocondrial o la longitud de los telómeros se han propuesto sin éxito como candidatos. Ahora, Kayser y sus colegas señalan a los linfocitos T (células defensivas) como un buen indicador.

Defender el organismo

Estos glóbulos blancos se encargan de defender a nuestro organismo uniéndose a los microorganismos que nos atacan (virus, bacterias...) a través de unos receptores especiales situados en su superficie y destruyéndolos. Dichos receptores se 'fabrican' mediante un proceso que deja unos desechos llamados TRECs, que circulan libremente en la sangre. Estos pequeños fragmentos circulantes de ADN, según explica el artículo publicado en 'Current Biology', van disminuyendo de forma constante con el paso del tiempo.
"Hemos demostrado -señalan los autores en las páginas de la revista- que este fenómeno biológico se puede usar para estimar la edad de un individuo con precisión y certeza". Con su test, fueron capaces de saber la edad de 195 sujetos (desde bebés hasta adultos de 80 años), con un margen de error de nueve años arriba o abajo. Por eso, sugieren, se podría usar para situar a las personas dentro de intervalos de unos 20 años, que corresponden a distintas generaciones.
Además de ser útil para calcular la edad de criminales desconocidos que han dejado una pequeña muestra de sangre en la escena del crimen, también se podría aplicar en grandes desastres -para ayudar a identificar a las víctimas- o en la zoología. La mala noticia es que sólo se puede usar con la sangre y no con otras muestras biológicas como la saliva o el semen.

http://www.elmundo.es/elmundosalud/2010/11/23/biociencia/1290500480.html

lunes, 22 de noviembre de 2010

Estados Unidos lanza el mayor satélite del mundo

El satélite espía viajó a bordo del mayor cohete no tripulado de EEUU. | AP

Los servicios secretos de EEUU tendrán en breve un poderoso aliado en el espacio: el satélite de espionaje 'NROL-32', el mayor del mundo, despegó la noche del domingo para entrar en órbita con una misión estrictamente secreta, según fuentes de la Oficina Nacional de Reconocimiento (NRO, en sus siglas en inglés).
Para hacerse una idea de las dimensiones del satélite basta con saber que fue lanzado a bordo del Delta-4, de 72 metros de altura, el mayor cohete con el que cuenta EEUU para misiones no tripuladas de este tipo.
"El satélite consta posiblemente de receptores de precisión y de una antena con un diámetro de hasta 100 metros", según explicó el experto espacial Ted Molczan a la revista especializada online 'space.com'. Sobre sus tareas, se cree que realizará escuchas masivas desde una órbita geoestacionaria a 36.000 kilómetros de altura.
El director del NRO, Bruce Carlson, había anunciado a mediados de septiembre que el Delta-4 despegaría "con el mayor satélite del mundo".

Protección desde el espacio

El propio Carlson explicó entonces la misión de su organismo, encargado de la construcción y gestión de los satélites espías estadounidenses: "Siempre vigilantes, los ojos y oídos del NRO proporcionan a políticos, analistas de servicios secretos y especialistas de protección del clima las informaciones clave para que EEUU siga estando seguro y libre".
El organismo se ha mostrado especialmente activo en el último tiempo. El lanzamiento del 'NROL-32' es el segundo en dos meses, después de que el 20 de septiembre se enviara al espacio el 'NROL- 41'. Se trata de "la serie de lanzamientos más decisiva registrada por la NRO en 20 años", subrayó Carlson.
Hasta finales de marzo el organismo lanzará al menos otros tres equipos de máxima tecnología desde Cabo Cañaveral o desde la base aérea californiana de Vandenberg.

Reemplazo de satélites

La "muy importante" cadena de envíos permitirá reemplazar otros satélites que van quedando obsoletos. "Compramos la mayor parte de nuestros satélites con una vida útil de tres, cinco u ocho años, pero los tuvimos en el espacio diez, 12 o hasta 20 años", explicó Carlson.
Buena parte de esas tecnologías se desarrolló en tiempos de la Guerra Fría, pero aún hoy es clave para seguir recolectando diariamente informaciones tácticas de inteligencia. Por eso, destacó Carlson, sus renovación en el espacio permitirá a los servicios secretos y al Pentágono una nueva era de escuchas y vigilancia.

http://www.elmundo.es/elmundo/2010/11/22/ciencia/1290443115.html