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miércoles, 25 de mayo de 2011

El mayor depredador de hace 470 millones de años

Fósil del anomalocárido encontrado en Marruecos. |Nature

Fósil del anomalocárido encontrado en Marruecos.
  • Fue descubierto al sur de Marruecos por el investigador Peter Van Roy
  • Vivió 30 millones de años más de lo que se pensaba hasta ahora
  • Llegó a medir más de un metro y tenía un gran impacto en su ecosistema
Un equipo de paleontólogos ha descubierto un grupo de criaturas, extintas desde hace cientos de millones de años, que llegaron a alcanzar tamaños insospechados hasta ahora y que sobrevivieron a la extinción que hubo al término del Cámbrico, una era geológica en la que la vida aún no había salido de los océanos.
Se trata de un nuevo anomalocárido, de más de un metro de longitud, que ha sido encontrado en el sureste de Marruecos, en una rica región fosilera, por el paleontólogo belga Perter Van Roy, de la Universidad de Ghent, y que vivieron 30 millones de años después de cuando se suponía que había tenido lugar su extinción.
Los extraños anomalocáridos, del grupo que dio lugar a los artrópodos, se extendieron por el planeta con la explosión de vida marina del Cámbrico, hace entre 540 y 500 millones de años. "A nuestros ojos modernos eran unos animales muy extraños, con sus ojos saltones y dos miembros delanteros llenos de espinas, que seguro que utilizaron para coger sus presas y llevárselas a la boca. También tenían un par de aletas que usaban para nadar. Algunas especies permanecían escondidas en el fango a la espera de saltar sobre sus presas. Eran los animales más depredadores del Cámbrico", asegura Van Roy.
Hasta ahora se pensaba que el grupo había desaparecido con la primera gran extinción en la Tierra, al final del Cámbrico, pero no fue así. Vivieron también a comienzos del Ordovícico, al menos 30 millones de años más.
Dado que eran invertebrados, el problema es que nadie había podido encontrar restos fosilizados. Entre otras cuestiones, porque muy escasos lugares en el mundo tienen restos de tejidos blandos fosilizados, como los que hay en Burges Shale o algunos yacimientos al sur de China.
Pero Van Roy localizó una mina de este tipo de fósiles en Marruecos hace unos años y desde entonces la biota de Feuzata no deja de deparar sorpresas. "El de los anomalocárido era uno de los grupos iconos del Cámbrico. Este gigante depredador invertebrado simboliza la morfología de una rama desaparecida que originó linajes de modernos animales marinos y ahora sabemos que vivió más tiempo del que se pensaba", ha señalado Derek Briggs, coautor de este trabajo y director de los trabajos en Burgess Shale.

Los mayores depredadores

Los anomalocáridos descubiertos por Van Roy y su equipo, según el investigador, son sin duda los depredadores carnívoros más grandes que habían existido hasta ese momento. "El tamaño de los ejemplares marroquíes los pone en la cúspide de la cadena alimentaria en la primera fase del Ordovícico y tuvieron un impacto enorme en sus ecosistemas. Ese papel fue luego asumido por otros grupos, como los nautiloideos y los eurypteridos, que quizás contribuyeron a su desaparición", afirma Van Roy.
Animales como cangrejos de herradura, escorpiones, arañas, ciempiés, milpiés, langostas, cangrejos, insectos, etcétera, tendrían en estos extraños anomalocáridos sus antepasados lejanos.
Pero en los yacimientos de Marruecos no sólo hay este grupo, sino que Van Roy ha localizado miles de ejemplos de cuerpos invertebrados de hace entre 488 y 472 millones de años, abriendo una ventana a una fauna de la que hasta ahora se conoce muy poco.
Van Roy, durante el pasado Congreso Internacional sobre el Ordovícico celebrado en Alcalá de Henares (Madrid), anunció sus hallazgos a sus colegas, entre los que hay ya más de 100 nuevos taxones. "Y cada año salen a la luz nuevas cosas. El lugar era un ambiente marino abierto y hay algas, graptolitos, artrópodos, anélidos y esponjas", enumeraba en una entrevista con este medio.

http://www.elmundo.es/elmundo/2011/05/25/ciencia/1306325928.html

miércoles, 18 de mayo de 2011

El eslabón perdido en la evolución de las serpientes

Recreación del lagarto 'Cryptolacerta'. | Robert Reisz.

Recreación del lagarto 'Cryptolacerta'.
Un pequeño fósil de apenas siete centímetros se ha convertido en una de las piezas que faltaban en el puzle de la evolución de las serpientes. Pertenece a un lagarto que vivió hace unos 47 millones de años y ha sido bautizado como 'Cryptolacerta'. Lo encontró en Alemania un grupo de investigadores de la Universidad de Toronto Mississauga y del Museo de Ciencias Naturales de Berlín.
Según explican los científicos en la revista 'Nature', el fósil es la primera prueba anatómica que demostraría que los cuerpos de serpientes y de los lagartos sin patas traseras evolucionaron de manera independiente.
El fósil bautizado como 'Cryptolacerta'. | Robert Reisz.El fósil bautizado como 'Cryptolacerta'. | Robert Reisz.
Hasta su descubrimiento, las teorías desarrolladas para explicar el origen y las relaciones evolutivas de las serpientes tenían varias lagunas.
Los estudios genéticos llevados a cabo hasta ahora sugerían que las serpientes estaban emparentadas con los lagartos e iguanas, mientras que su anatomía tenía características comunes con el lagarto gusano de dos patas, un reptil del grupo de los anfisbenios que tiene un cuerpo parecido al de las serpientes.

Evolución de los vertebrados

El investigador Robert Reisz, uno de los autores de este estudio, explica que este fósil echa por tierra la teoría de que las serpientes y otros reptiles de madriguera comparten un ancestro común, y revela que las formas de sus cuerpos evolucionaron de manera independiente. Según este estudio, los anfisbenios están emparentados con los lacértidos, un grupo de pequeños lagartos con cuatro patas que se encuentran en Europa, África y Asia.
Escáner del fósil. | Robert Reisz.Escáner del fósil. | Robert Reisz.
"'Cryptolacerta' nos muestra la ecología temprana de uno de los grupos de lagartos más especializados y únicos", señala Reisz. "Basándonos en este hallazgo, parece que la cabeza fue la parte del cuerpo que antes evolucionó en los lagartos gusanos".
Para estudiar el cráneo del fósil, los investigadores utilizaron una tomografía computarizada de rayos X que les permitió analizarlo con detalle. Los datos obtenidos tanto de 'Cryptolacerta' como de otros lagartos fueron combinados con la información ofrecida por los análisis del ADN de especies vivientes de serpientes y lagartos. Los resultados mostraron que el reforzado cráneo de 'Cryptolacerta' tenía características comunes con los dragones gusano, mientras que las serpientes guardaban más similitudes con especies de lagarto como el dragón de Komodo ('Varanus komodoensis').
El científico considera "particularmente emocionante" que los esqueletos de los fósiles puedan responder a importantes interrogantes sobre la evolución de los vertebrados.

http://www.elmundo.es/elmundo/2011/05/18/ciencia/1305718167.html

domingo, 13 de marzo de 2011

Una hiena 'supertrituradora' compitió con los humanos

Mandíbula de una hiena prehistórica de Venta Micena. |Sergio Ros-Montoya

Mandíbula de una hiena prehistórica de Venta Micena.
  • Descubren en Orce restos de estos animales de hace 1,5 millones de años
  • Eran hienas especializadas en el carroñeo y no cazaban con las actuales
Una especie de hiena gigante, de 110 kilos de peso, que vivió hace 1,5 millones de años, se convirtió en la gran competidora de los primeros homínidos que habitaron Eurasia, a quienes disputaban la carne carroñeada a cazadores como los tigres dientes de sable o licaones. Su espectacular mandíbula y su tamaño ponía muy difícil las cosas a aquellos humanos del Pleistoceno en el lacustre paisaje del sureste ibérico.
Este es el escenario que dibuja la investigación publicada por un equipo de paleontólogos españoles en la revista 'Quaternary International',basado en los trabajos realizados en los últimos años en los yacimientos de Orce (Granada),de donde han rescatado, hasta ahora, más de 17.000 fósiles.
El trabajo, dirigido por Paul Palmqvist, de la Universidad de Málaga, y Bienvenido Martínez, del IPHES, concluye que las hienas extinta 'Pachycrocuta brevirostris' tenía el doble tamaño que una hiena manchada actual y que, al contrario que éstas, no cazaba nunca, sino que se dedicaba a carroñear exclusivamente.
"Al analizar los fósiles, hemos comprobado que sus mandíbulas eran poderosas, auténticas trituradoras de huesos para sacarles el tuétano e incluso el cerebro del cráneo. Además, sus patas eran robustas y corta, lo que indica que no cazaban porque no podía correr a gran velocidad", argumenta Martínez a ELMUNDO.es.
Gran parte de estas conclusiones se han sacado gracias a los hallazgos en el yacimiento de Venta Micena, donde hubo un cubil de estas 'Pachycrocuta' en el que acumularon una ingente cantidad de grandes huesos de mamíferos hervíboros, adonde los llevaban para su consumo.
Las hienas gigantes coincidieron en Eurasia con homínidos primitivos, hasta su desaparición hace unos 900.000 años. En los yacimientos de Fuente Nueva y Barranco León, ambos en Orce, se han encontrado restos de utensilios de piedra tallados por aquellos humanos hace entre 1,5 y 1,3 millones de años, que avalan su presencia en la zona.
Más al norte, en la sierra de Atapuerca (Burgos), también se han hallado restos humanos de hace 1,3 millones de años y en Georgia (en concreto en Dmanisi) se ha documentado una especie humana de hace 1,8 millones de años.
Martínez recuerda que en los momentos estudiados en Orce, en el Pleistoceno, los homínidos eran una especie minoritaria y que las hienas eran mucho más eficaces a la hora de robar las presas a los carnívoros cazadores.

http://www.elmundo.es/elmundo/2011/03/10/ciencia/1299778361.html

domingo, 6 de marzo de 2011

La industria pesquera americana del Paleolítico

Algunos de los cientos de artefactos utilizados para pescar hace 13.000 años.|Science

Algunos de los cientos de artefactos utilizados para pescar hace 13.000 años.|Science
El hallazgo de una gran variedad de utensilios de pesca y caza marina, de hace unos 13.000 años, que han sido encontrados en las islas del Canal del Norte de California, han revelado la gran variedad de animales marinos que comían los humanos de finales del Paleolítico, así como la sofisticada industria pesquera que fueron capaces de fabricar.
El trabajo, publicado esta semana en la revista 'Science', por científicos de la Universidad de Oregón y del Instituto Smithsonian, describe el escenario y la forma de vida de los Paleoindios de la conocida cultura Clovis, que se extendieron hacia el interior de América del Norte, en busca de grandes animales, como los mamuts.
Ahora se sabe que no todos fueron a explorar las grandes llanuras, sino que también se quedaron en las costas e incluso puede que la ruta costera fuera la que les llevó más fácilmente hacia el sur.
Las excavaciones de Jon Erlandson y sus colegas en las islas de Santa Rosa y San Miguel, enfrente de California del sur, han sacado a la luz evidencias de que sus ocupantes primitivos cazaban gansos, cormoranes, peces de aleta, abulón y otros pequeños mamíferos marinos.
Los yacimientos contienen puntas acanaladas (o de cola de pescado), piedras en forma de luna creciente y otras herramientas de piedra que se parecen a artefactos que se han encontrado en otros lugres del interior del continente, asociados a ecosistemas de lagos glaciares.

Zonas sumergidas

En la época de estos asentamientos de indios primitivos, las dos islas estaban a varios kilómetros de la costa, por lo que se cree que, además, estos primeros colonizadores deben haber tenido ciertas habilidades como marineros.
Pero, sin duda, lo más espectacular es lo llamativo de los artefactos que se asocian a restos de crustáceos, focas, gansos, cormoranes y pescados, algunos de los cuales se utilizaron como proyectiles. "Algunos son tan delicados que sólo podrían haberse usado para cazar sobre el agua", asegura Erlandson, que lleva 30 años investigando en la zona. "Son las utrafinos que nos hablan de una gran sofisticación en sus industrias marineras", concluye.
Las excavaciones tuvieron lugar en tres lugares diferentes. La mayor parte de los materiales, sin embargo, aún están bajo el mar, porque hace 13.000 años su nivel era 60 metros menor y estas poblaciones pasaron la mayor tiempo en playas y zonas bajas costeras que hoy están sumergidas.
Erlandson y su equipo comprobaron que los utensilios eran similares a los que también se han encontrado en la costa del Pacífico, Japón y Sudamérica. Algunos son piedras de forma semicircular que eran capaces de matar aves en vuelo, como con una escopeta.
Hace seis años, el investigador ya propuso que los marineros del Pleistoceno viajaron desde Japón a Kamchatka, a lo largo de la costa de Beringia y Alaska y que luego se dirigieron hacia el sur por California.
"Las implicaciones de la tecnología y la explotación pesquera son magníficas. Estos yacimientos indican que hubo estrategias de subsistencia muy primitivas en estas costas y en las islas con todo tipo de animales, incluidos pinípedos y hasta un pato extinto", expica el coautor Torben C. Rick, del Instituto Smithsonian.
Ahora, el equipo se plantea un nuevo desafío: encontrar yacimientos aún más primitivos que retrasen otros cuantos milenios la migración costera en el norte del continente americano.

http://www.elmundo.es/elmundo/2011/03/04/ciencia/1299255277.html

viernes, 4 de marzo de 2011

La dieta 'dura' que transformó a los caballos

Una de las mandíbulas utilizadas en el trabajo. | Science

Una de las mandíbulas utilizadas en el trabajo.
El primer diente fósil de un caballo lo encontró Charles Darwin en su periplo a bordo del Beagle, allá por 1840. Ahora, 150 años después, un grupo de investigadores ha descubierto, gracias al estudio de las piezas dentales de 6.500 equinos prehistóricos, el proceso de su selección natural.
A tenor de sus conclusiones, ha sido una evolución lenta, pero concentrada en periodos de tiempo relativamente cortos y siempre posteriores a los cambios que se producían en el entorno y en su dieta.
El trabajo, que se publica esta semana en la revista Science, prueba, de esta forma, que "somos lo que comemos", como ya aventuró el sabio británico, pero también que puede pasar un largo periodo de tiempo, hasta un millón de años, desde que un cambio en la alimentación acaba por transformar un organismo.
Los investigadores, entre los que se encuentra Florent Rivals, del Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social (IPHES), eligieron los caballos porque es la especie de la que hay más fósiles en el Museo de Historia Natural de América.
En sus depósitos se acumulan más de 100.000 restos, que abarcan desde su origen, hace unos 55 millones de años, hasta hace 10 milenios, justo cuando desaparecieron a ese lado del Atlántico. En total, 70 especies extintas de 222 poblaciones diferentes.

Desgaste dental

Comparando la morfología dental de todas ellas, así como el desgaste que habían sufrido las piezas en la masticación, observaron que había correlación entre los cambios climáticos y los de los caballos. En su origen, como su ecosistema era una selva tropical, los molares tenían una corona corta, adaptada a una alimentación de frutas y hojas blandas, poco abrasiva.
Hace unos 45 millones de años, la selva desapareció y dio paso a un bosque templado, en el que la vegetación era más dura. Entonces, la selección natural favoreció a los caballos que nacían con sus muelas más altas y complejas.
La última gran transformación tuvo lugar hace unos 18 millones de años, después de que los bosques se convirtieran en praderas de gramíneas, cuando triunfa una dentición muy parecida a la actual, con muelas muy altas. "Lo que se observa", explica Rivals, "es que la selección natural se producía de repente, cuando estaba disponible una alimentación que favorecía a quienes tenían una mutación determinada que era ventajosa y se transmitió a las generaciones siguientes".
En definitiva, se ha probado lo que en su día aventuraba Darwin en su famosa Teoría: "Existen organismos que se reproducen y la progenie hereda características de sus progenitores... Aquellos miembros de la población con características menos adaptadas (según lo determine su medio ambiente) morirán con mayor probabilidad. Y aquellos miembros con características mejor adaptadas sobrevivirán más probablemente".

Saltos evolutivos

Pero el trabajo no se queda ahí. Además, se ha logrado determinar que esta adaptación, aunque era rápida en el tiempo, no era inmediata, sino que los cambios tuvieron lugar un millón de años después que los de la dieta. "El mismo proceso se puede extrapolar a otras especies: una evolución a saltos que tarda en aparecer tras el cambio en el entorno, pero siempre es posterior, lo que prueba la hipótesis de la selección natural", apunta el investigador del IPHES.
Fue su colega Nikos Solounias, del Colegio de Osteopatía Médica de Nueva York, quien ayudó a desarrollar la metodología de estudio del desgaste dental que les ha permitido reconstruir las abrasiones de la muelas en función de la dieta, modelo que aplicaron a millares de piezas y luego contrastaron con los cambios climáticos en América.
Para la paleontóloga del CSIC María Teresa Alberdi, experta en caballos prehistóricos, se trata de un trabajo interesante. "Los caballos son un patrón básico para estudiar la evolución. Puede que haya habido saltos bruscos en la evolución, aunque en ocasiones estas conclusiones se deben a que en el registro fósil no están registrados todos los momentos en los restos", señala.
Sin embargo, Rivals asegura que en la historia de los caballos americanos no hay agujeros sin rellenar, pese a que su pasado es muy remoto, algo que no ocurre con otras especies. "Por ello los paleontólogos podemos tener una visión a largo plazo de la que carecen los biólogos". Ahora, el equipo trabaja con los camélidos y una especie primitiva de cabra antílope: los pronghorn.

http://www.elmundo.es/elmundo/2011/03/02/ciencia/1299091925.html

viernes, 28 de enero de 2011

El dinosaurio de un solo dedo


Recreación del 'Linhenykus monodactylus'.|PNAS
Recreación del 'Linhenykus monodactylus'.|PNAS


  • El nuevo terópodo usaba su garra para escarbar en los nidos de insectos
  • Su peculiar dedo complica la evolución de las manos en estos carnívoros
Un equipo de investigadores de varios países ha dado a conocer esta semana una nueva especie de dinosaurio loro, desenterrado en el interior de Mongolia (China) que tiene la peculiaridad de contar con un único dedo en cada una de sus manos.
El nuevo saurio, de la familia de los Alvarezsaurios, ha sido bautizado como 'Linhenykus monodactylus', porque el hallazgo se produjo cerca de la ciudad de Linhe. Se trata de un terópodo carnívoro, que es el grupo que dio lugar a las aves modernas y en cuyo grupo se encuentran algunas especies tan conocidas como el Tiranosaurio o el Velociraptor.
Los paleontólogos encontraron el fósil en unas rocas del Cretácico superior, en la formación de Wulansuhai, que sitúan su muerte hace entre 84 y 75 millones de años. Se había conservado gran parte del esqueleto: huesos de la columna vertebral, las caderas, parte de la pelvis, casi la totalidad de las patas traseras y parte de las delanteras.
Por la reconstrucción de sus restos, publicada en la revista 'Proceedings of National Academy of Science' (PNAS), los científicos creen que no debía pesar más de medio kilo, como un loro grande, y su altura sería de unos 70 centímetros.
Lo más sorprendente del terópodo, sin embargo, es que solo tenía una gran garra en sus manos, que se cree que utilizaba para cavar en los nidos de los insectos. Es el único dinosaurio conocido de un solo dedo.

Evolución de los dedos

Michael Pittman, de la London University, y coautor del trabajo, recuerda que los terópodos comenzaron teniendo cinco dedos, aunque finalmente terminaron teniendo solo tres. De hecho, los Tiranosaurios tenían solo dos.
Ahora el nuevo 'Linhenykus' complica aún más la evolución de las manos de este grupo. Según los autores, su caso podría deberse a que la especie sería un alvarezsaurio relativamente primitivo, lo que explicaría que estos rudimentarios dedos no estén en otros ejemplares más evolucionados.
Las razones por las que acabó perdiendo dos de los dedos no se aclaran. Podría haber sido fruto de la selección natural, puesto que no los utilizaban.
Jonh Choiniere, que también ha colaborado en este hallazgo, apunta una hipótesis: "Hay estructuras rudimentarias, como las piernas de las ballenas o de las serpientes, que pueden aparecer y desaparecer aparentemente aleatoriamente en el curso de la evolución. El 'Linhenykus' es una muestra de la complejidad evolutiva de los dedos y puede estar relacionados con diferencias en su comportamiento o en el aprovechamiento de su entorno".
El dinosaurio loro compartía su ecosistema con pequeños mamíferos, lagartos, ankylosaurs (dinosaurios acorazados) y otros que lucían grandes cuernos

jueves, 27 de enero de 2011

El atajo árabe del 'Homo sapiens' al salir de África

Yacimiento de Jebel Fayal.|'Science'


Yacimiento de Jebel Fayal.
Un conjunto de herramientas encontradas en un yacimiento de los Emiratos Árabes Unidos, el Jebel Fayal, podría haber retrasado en casi 50.000 años la llegada de los humanos modernos a la península árabe, después de cruzar por el Estrecho de Bad al Mandab, que la separa del Cuerno de África.
Esta es la conclusión que un equipo de investigadores, dirigidos por Hans-Peter Uerpmann, de la Universidad alemana de Tübingen, presenta esta semana en la revista 'Science', que atribuyen los utensilios de piedra encontrados en el yacimiento a primitivos 'Homo sapiens', por el método de tallaje con el que se fabricaron.
Hasta ahora, se sabía que los primeros 'sapiens' en abandonar el continente africano lo hicieron por el llamado 'corredor del Nilo', hacia Próximo Oriente. Restos fósiles encontrados en dos yacimientos en Israel así lo confirman, y la genética ha revelado que hace 80.000 años se cruzaron allí con los neandertales.
Tras esta salida, se sabía que su expansión hacia la costa árabe tuvo lugar hace unos 60.000 años y que hace unos 45.000 llegaron a Europa siguiendo la costa del Mediterráneo.
En el trabajo publicado en 'Science', Simon Armitage, de la Universidad de Londres, y el resto del equipo defienden que hubo otra ruta de salida, por el sur del Golfo Pérsico, dado que las herramientas de piedra de Jebel Faya tienen la misma tecnología que la que utilizaban los 'sapiens' primitivos que habitaban en el Este de África.
Entre ellas, hay hachas de mano, raederas y perforadores, todas ellas muy primitivas, de una tecnología (Levallois) que surgió en África y que han desarrollado también otras especies que no es la nuestra. Es un dato por el que algunos otros expertos discuten su atribución a los 'sapiens'.

Una Arabia verde

El trabajo se complementa con un estudio de los cambios en el nivel del mar y el clima que hubo en la región arábiga hace unos 130.000 años. Concluyen que el Estrecho de Bad al Mandab tuvo una bajada en su nivel de unos 100 metros antes o al comienzo del último periodo interglaciar, lo que facilitó que los 'sapiens' pudieran cruzarlo.
También revelan que por entonces la península árabe era mucho más húmeda que ahora, y no sólo tendría más vegetación sino una red de canales y ríos que facilitarían la vida de los cazadores-recolectores.
Su expansión, señalan, les habría llevado a cruzar también el Estrecho de Ormuz, camino de la India y de Australia por un camino más rápido que el propuesto hasta ahora. "Estos humanos, anatómicamente modernos, evolucionaron en África hace 200.000 años y luego poblaron el resto del mundo", recuerda Armitage. "Nuestros hallazgos deberán estimular una reevaluación de los métodos por los cuales nos hemos convertido en una especie mundial", ha asegurado.
Sin embargo, al mismo tiempo que se ha dado a conocer el hallazgo ha surgido la polémica en torno a sus conclusiones principales. Por un lado, algunos expertos recuerdan que no sería una salida de África anterior a la que sí está registrada con fósiles (los de Israel, de hace entre 100.000 y 130.000 años).
Por otro lado, porque muchos expertos consideran insuficientes los datos disponibles para atribuir a la especie 'Homo sapiens' estas herramientas. Algunos recuerdan que otros homínidos también utilizaron esta técnica levallois, otros dicen que no todos los utensilios se identifican con ella y hay quien arguye que un solo yacimiento no puede servir para avalar una vía árabe a la salida de África.

http://www.elmundo.es/elmundo/2011/01/27/ciencia/1296149459.html

miércoles, 26 de enero de 2011

Descubren en Atapuerca la especie de rata de agua más antigua de la historia

Dientes de la rata de agua prehistórica. | IPHES



Dientes de la rata de agua prehistórica.
  • El 'Arvicola jacobeo' se encontró en la Sima del Elefante
  • Las medidas son muy parecidas a las del animal actual
Los miembros del Equipo de Investigación de Atapuerca descubrieron una nueva especie de rata de agua de hace 1,2 millones de años, que podría ser la más antigua de historia. Según publica un hallazgo que se dio a conocer recientemente a través de un artículo publicado en la revista 'Acta Paleontológica Polonia', sus medidas serían muy similares a las de una rata de agua actual: de 18 a 22 centímetros entre la cabeza y el resto del cuerpo, una cola de entre 10 y 14 centímetros, y un peso de entre 155 y 300 gramos.
El nuevo descubrimiento viene a otorgar más relevancia al yacimiento burgalés, al presentar los restos del 'Arvicola jacobeo', la rata de agua más antigua de la historia, que con seguridad vivió en la Sima del Elefante, en Atapuerca, donde también se descubrieron los restos humanos del primer europeo.
El estudio lo lideró la científica Gloria Cuenca, y de él se extraen conclusiones como que los primeros roedores pudieron rondar los terrenos de Atapuerca. La Sima del Elefante es uno de los yacimientos más prolíficos de la Sierra Burgalesa. En este yacimiento, durante las excavaciones arqueológicas de los últimos quince años, han salido restos fósiles de dientes de rata de agua con unos rasgos diferenciales que los hacían únicos, por ejemplo, "son más pequeños y tienen el esmalte más grueso que otro tipo de roedor de la misma cronología, la 'Mimomys savini'. Las raíces de estos dientes también son muy singulares. Todo ello, y después de diferentes estudios, nos ha llevado a crear esta nueva especie", explica Jordi Agustí, uno de los investigadores.

Origen de la especie ibérica

El mismo investigador aclaró que la 'Arvicola jacobeos' tiene que ver con el origen de la rata de agua ibérica, 'Arvicola sapidus'. En Europa, en la parte norte de la Península ibérica, la especie más común de rata de agua es 'Arvicola terrestris', ahora bien, la especie propia de buena parte de Iberia es el Arvicola sapidus (típica de la Albufera valenciana), la cual presenta caracteres más arcaicos que el 'Arvicola terrestris', comparables en cierta medida a la primera rata de agua del Pleistoceno medio, el 'Arvicola mosbachensis'.
Hasta ahora no se sabía mucho sobre el origen de 'Arvicola sapidus' y se pensaba que, o bien se había escindido de 'Arvicola terrestris' durante el Pleistoceno superior, o bien descendía directamente del 'Arvicola mosbachensis' de comienzos del Pleistoceno medio.


http://www.elmundo.es/elmundo/2011/01/25/castillayleon/1295978771.html

jueves, 13 de enero de 2011

El pequeño 'tatarabuelo' del Tiranosaurio Rex


Cráneo del nuevo dinosaurio hallado en Argentina. | ScienceCráneo del nuevo dinosaurio hallado en Argentina.
Un equipo de investigadores ha descubierto un nuevo dinosaurio, el 'Eodromaeus murphi', que vivió en los primeros tiempos de la era de los dinosaurios, hace unos 230 millones de años. Sus restos se han hallado en la formación de Ischigualasato, al norte de Argentina.
Este pequeño saurio, que caminaba sobre sus dos patas traseras, era similar a su contemporáneo, el 'Eoraptor', aunque tenía unas diferencias en su esqueleto que han cambiado el árbol evolutivo de estos gigantescos animales, una historia de la que se conoce muy poco.
El equipo del paleontólogo Ricardo Martínez, de la Universidad de San Juan de Argentina, comparó los huesos de ambas especies (el Eoraptor tambien se encontró en en el mismo lugar) y llegó a la conclusión de que el 'Eodromaeus murphi' es el antepasado más primitivo de todo el grupo de los terópodos, entre los que se encuentra el mítico Tiranosaurio Rex. Hasta ahora, este puesto lo ocupaba su contemporáneo, el 'Eoraptor'.
Por contra, éste último habría sido el ancestro del linaje de todos los saurópodos, en los que se incluyen todos los posteriores gigantes hervíboros de largo cuello, como el diplodocus o el Aragosaurio, encontrado e España.

Animales bípedos

Por lo que han averiguado, según el estudio que los investigadores publican en 'Science', el 'Eodromaeus' tenía un cráneo similar a los terópodos, así como su pelvis y su tronco, mientras que el 'Eoraptor' lucía unas fosas nasales muy grandes y unos dientes que recuerdan a los de los sauropodomorfos.
En lo que ambos coincidían es en su tamaño, menos de dos metros de largos, y en que eran bípedos, lo que sugiere que los tres grandes grupos de dinosarios (los ornitisquios, los sauropodomorfos y los terópodos) compartieron un cuerpo muy similar al final del Triásico.
En la formación de Ischigualasto, datada hace 230 millones de años, se han encontrado restos de otros animales que indican que la diversidad de dinosaurios en este periodo era mucho mayor de lo que se creía. Y también eran mucho más comunes, aunque su aparición no se habría debido a que hubo un reemplazo en un nicho ecológico, como el que dejaron otros grandes hervíboros.


http://www.elmundo.es/elmundo/2011/01/13/ciencia/1294942345.html

martes, 11 de enero de 2011

La corta vida de dos especies de humanos arcaicos


Fósiles 'Homo sapiens' arcaicos.|ScienceFósiles 'Homo sapiens' arcaicos.
  • Los 'Homo sapiens' y los neandertales tenían similar longevidad
La esperanza de vida de los 'Homo sapiens' arcaicos y los neandertales era muy similar. Ambas especies humanas morían en la madurez en edades similares, según se desprende de un estudio dirigido por Erik Trinkaus, de la Universidad de Washington.
En este trabajo, publicado en la revista 'Proceedings of National Academy of Science', se realiza un estudio comparativo de fósiles de ambas especies, que coexistieron durante 150.000 años en varias regiones de Eurasia, e incluso llegaron a cruzarse en los primeros momentos de su encuentro.
Trinkaus pudo disponer de poco material, porque no se han encontrado muchos huesos, pero si los suficientes como para ver que había casi el mismo número de fósiles de adultos entre 20 y 40 años y de mayores de 40 años tanto entre los 'sapiens' como entre los neandertales.
Esta distribución de las edades, según el autor, revela patrones similares en la mortalidad adulta, lo que se opondría a algunas teorías que relacionan la extinción de los neandertales con una esperanza de vida bastante menor. En cambio, Trinkaus propone que la ventaja demográfica para nuestra especie estaría, más bien, en que tenía un índice de fertilidad más elevado y una mortalidad infantil más baja.
Esta hipótesis es compartida por José María Bermúdez de Castro, director científico del Centro Nacional de Investigación sobre Evolución Humana, quien recuerda que la longevidad de los chimpancés y de los humanos sólo se diferencia en seis años: los primeros, en estado natural, viven una media de 50 años y los segundos 56. "Otra cosa es que con los avances médicos y los cuidados podamos alcanzar ahora medias de 75 años o más, pero en estado natural la esperanza de vida nuestra sería como la de los neandertales", argumenta el experto.
Precisamente estos días, Erik Trinkaus se encuentra trabajando en la Sima de las Palomas, en Murcia, con el equipo de Michael Walker. En este yacimiento se han encontrado una decena de esqueletos neandertales articulados.


http://www.elmundo.es/elmundo/2011/01/10/ciencia/1294679169.html

martes, 2 de noviembre de 2010

El delfín con cabeza de balón que vivió en el Mar del Norte

El pescador holandés Albert Hoekman faneaba en las aguas del Mar del Norte en 2008 cuando pescó una imprevisible presa. Se trataba de un cráneo de delfín con una espectacular morfología. El animal tenía una cabeza que recordaba a un balón y medía unos seis metros de longitud. Los paleontólogos confirmaron que se trataba de una especie desconocida para la ciencia y fue bautizada como 'Platalearostrum hoekmani' en homenaje a su descubridor.

El fósil y una maqueta que recrea cómo era este delfín se exhibe en el Museo de Historia Natural de Rotterdam.

Los paleontólogos creen que este animal habitó en el Mar del Norte hace dos o tres millones de años. Era un mamífero que pertenecía a la familia de la que proceden los actuales delfines.

El cráneo muestra una cavidad excepcionalmente grande que contiene seis dientes. Basándose en los análisis de fósiles similares y de parientes similares, los investigadores creen que se trata de una especie desconocida emparentada como la ballena piloto ('Globicephala melaena').

http://www.elmundo.es/elmundo/2010/11/02/ciencia/1288704479.html

sábado, 16 de octubre de 2010

El canibalismo del temido 'Tiranosaurio rex'

El rey de los dinosaurios practicaba el canibalismo. El temido 'Tiranosaurio rex' no sólo comía otros dinosaurios sino que también se alimentaba de ejemplares de su misma especie. Un grupo de paleontólogos de EEUU y Canadá ha llegado a esta conclusión tras comprobar que las mordeduras halladas en algunos huesos gigantes fueron hechas por un 'Tiranosaurio rex'. La investigación ha sido publicada esta semana en la revista PLoS ONE.

El cine ha hecho del 'T. rex' uno de los dinosaurios más conocidos. Fue también uno de los carnívoros terrestres de mayor tamaño de todos los tiempos: podía alcanzar los 13 metros de longitud y medir cinco metros de altura. Asimismo, su peso podía llegar a las 10 toneladas. Este animal vivió hace entre 67 y 65 millones de años en el Maastrichtiano, la última época del Cretácico, en el territorio que hoy ocupa Norteamérica.

Su dieta es uno de los aspectos que más discusión siguen suscitando entre los científicos ya que, hasta ahora, había pocas pruebas directas sobre la forma en la que se alimentaba.


Tras examinar las colecciones de fósiles de varios museos, el equipo liderado por el investigador de la Universidad de Yale Nick Longrich halló en cuatro ejemplares de 'T. rex' marcas de dientes realizadas por dinosaurios carnívoros de gran tamaño. La mayor parte de las mordeduras estaban en las patas. El único animal capaz de hacer este tipo de marcas en la época en la que vivieron los animales examinados era otro 'T. rex'.

Los investigadores se han mostrado sorprendidos de la frecuencia con la que aparentemente practicaban el canibalismo, aunque todavía no saben su significado. Es posible que actuaran como carroñeros cuando un animal moría o bien el resultado de una pelea entre 'T. rex': el ganador se daba un festín a cota del derrotado. "Los carnívoros actuales se comportan así todo el tiempo. Era una manera de acabar con la competencia y obtener comida al mismo tiempo", asegura Longrich.

Sin embargo, algunas de las marcas fueron hechas tiempo después de que el animal hubiera fallecido. Según los investigadores, esto podría explicarse de la siguiente manera. El dinosaurio vencedor se habría comido las partes más accesibles de su víctima en el momento de la muerte. Tiempo después, habría vuelto a por los huesos de las patas.

A pesar de que a los científicos sólo les consta que otra especie de dinosaurio, el 'Majungatholus', practicara el canibalismo, los paleontólogos sospechan que se trataba de una práctica relativamente común entre los grandes carnívoros.

http://www.elmundo.es/elmundo/2010/10/15/ciencia/1287164088.html