lunes, 22 de noviembre de 2010

La larga infancia humana, clave del éxito de la especie



Estados Unidos lanza el mayor satélite del mundo

El satélite espía viajó a bordo del mayor cohete no tripulado de EEUU. | AP

Los servicios secretos de EEUU tendrán en breve un poderoso aliado en el espacio: el satélite de espionaje 'NROL-32', el mayor del mundo, despegó la noche del domingo para entrar en órbita con una misión estrictamente secreta, según fuentes de la Oficina Nacional de Reconocimiento (NRO, en sus siglas en inglés).
Para hacerse una idea de las dimensiones del satélite basta con saber que fue lanzado a bordo del Delta-4, de 72 metros de altura, el mayor cohete con el que cuenta EEUU para misiones no tripuladas de este tipo.
"El satélite consta posiblemente de receptores de precisión y de una antena con un diámetro de hasta 100 metros", según explicó el experto espacial Ted Molczan a la revista especializada online 'space.com'. Sobre sus tareas, se cree que realizará escuchas masivas desde una órbita geoestacionaria a 36.000 kilómetros de altura.
El director del NRO, Bruce Carlson, había anunciado a mediados de septiembre que el Delta-4 despegaría "con el mayor satélite del mundo".

Protección desde el espacio

El propio Carlson explicó entonces la misión de su organismo, encargado de la construcción y gestión de los satélites espías estadounidenses: "Siempre vigilantes, los ojos y oídos del NRO proporcionan a políticos, analistas de servicios secretos y especialistas de protección del clima las informaciones clave para que EEUU siga estando seguro y libre".
El organismo se ha mostrado especialmente activo en el último tiempo. El lanzamiento del 'NROL-32' es el segundo en dos meses, después de que el 20 de septiembre se enviara al espacio el 'NROL- 41'. Se trata de "la serie de lanzamientos más decisiva registrada por la NRO en 20 años", subrayó Carlson.
Hasta finales de marzo el organismo lanzará al menos otros tres equipos de máxima tecnología desde Cabo Cañaveral o desde la base aérea californiana de Vandenberg.

Reemplazo de satélites

La "muy importante" cadena de envíos permitirá reemplazar otros satélites que van quedando obsoletos. "Compramos la mayor parte de nuestros satélites con una vida útil de tres, cinco u ocho años, pero los tuvimos en el espacio diez, 12 o hasta 20 años", explicó Carlson.
Buena parte de esas tecnologías se desarrolló en tiempos de la Guerra Fría, pero aún hoy es clave para seguir recolectando diariamente informaciones tácticas de inteligencia. Por eso, destacó Carlson, sus renovación en el espacio permitirá a los servicios secretos y al Pentágono una nueva era de escuchas y vigilancia.

http://www.elmundo.es/elmundo/2010/11/22/ciencia/1290443115.html

domingo, 21 de noviembre de 2010

Tenerife, isla marciana

La NASA y la ESA prueban en el Teide los instrumentos para su misión al planeta Rojo

Todo Marte es volcánico, dice Jesús Martínez Frías, miembro del Centro de Astrobiología del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Y, como Marte, todo Tenerife es volcánico, como también su origen y el del resto del archipiélago canario, lo que convierte a la isla en un gran laboratorio marciano. Las analogías entre zonas como las Cañadas del Teide y el planeta Rojo van más allá del paisaje árido y rocoso que el cine de ciencia ficción ha instalado en el imaginario colectivo. Tan es así que la NASA y la Agencia Espacial Europea (ESA) tienen en el parque nacional que circunda al pico más alto de España un banco de pruebas casi sin parangón. De hecho, las pruebas ya han comenzado: hace solo un par de semanas, un equipo de científicos analizaban a las faldas del Teide uno de los instrumentos que se enviará a Marte en la misión «ExoMars», que comenzará en 2016.
«En Marte, se están buscando zonas donde el agua haya podido contactar con la roca volcánica y donde, por su acción, esta se haya visto alterada», explica Martínez Frías, quien junto a Fernando Rull, catedrático de Mineralogía y Petrología de la Universidad de Valladolid, y Goestar Klingelhoefer, investigador de la NASA y referencia en el estudio del agua en Marte, encabezó al grupo en su trabajo en Tenerife. El objetivo: probar el «Raman», uno de los siete instrumentos que, seleccionados de entre una veintena, serán enviados a la superficie marciana para tratar de detectar actividad biológica.
«Varios sitios en la Tierra son potenciales análogos a los procesos que se han desarrollado en Marte y, en particular, a aquellos en los que ha participado el agua», detalla Rull, principal investigador del «Raman», quien señala a las Cañadas del Teide, en general, y a la zona de Los Azulejos, en particular, como uno de esos lugares «marcianos», entre los que también se encuentran otros enclaves del país, como Río Tinto, en Huelva; el barranco Jaroso, en Almería, o Campo de Calatrava, en Ciudad Real. «El Teide y otras zonas de la isla, como Anaga o el Malpaís de Güímar, tienen un grandísimo potencial para hacer estudios sobre la acción del agua en los materiales», añade el catedrático de la universidad vallisoletana. Precisamente, la detección de actividad biológica —de vida— sobre los minerales es objetivo fundamental de la «ExoMars» y, para que exista esta actividad, puntualiza el experto, «asumimos que debe haber tenido relación con el agua».
En esta misión, para la que trabajan conjuntamente la NASA y la ESA, el referido «Raman» —cuyos resultados en el Teide fueron, en palabras de Rull, «muy buenos»— juega un papel «esencial». El trabajo de este aparato, que irá montado sobre un «Rover» —el explorador móvil que puede verse en la imagen que acompaña esta información—, consiste en identificar los minerales relacionados con el líquido elemento, a fin de poder detectar algún componente orgánico y, en definitiva, vida presente o pasada.
El instrumento cuenta con un láser que iluminan los materiales sin ejercer acción alguna sobre éstos. Luego, ese láser o luz se analiza con un espectrómetro. La inmensa mayoría de luz no registra información alguna, salvo una ínfima parte, que lleva consigo la información atómico-molecular de la materia. Es esa parte la que sirve a la labor de los científicos. De este modo, el «Raman» analizará las muestras que el explorador «Rover» tomará bajo la superficie de Marte. «Los resultados en el Teide han sido muy buenos; se han detectado algunos sulfatos y silicatos», avanza el catedrático de Mineralogía y Petrología.
Aterrizaje en el volcán
El trabajo de campo en Los Azulejos —donde la acción del agua sobre el material volcánico ha derivado en peculiares formas y colores— resultó tan satisfactorio que la idea del equipo investigador es llevar a cabo una simulación completa de lo que será el trabajo en el planeta Rojo el próximo año. Así, el objetivo es que el «Rover», o al menos un buen número de las herramientas que porta, aterrice, antes que en Marte, en la versión a pequeña escala que supone el Teide.
«¿Por qué ir a Hawai, por ejemplo, si hay en Canarias una excelente plataforma de trabajo?», cuestiona Martínez Frías, que señala más similitudes entre las islas y el cuarto planeta del Sistema Solar: «Es todo volcánico, aunque también existe cierta heterogeneidad, al igual que en el archipiélago. La zona de Los Azulejos, en las Cañadas, no solo es interesante de cara a la “ExoMars”, sino, además, para la próxima misión de la NASA», profundiza el científico del CSIC, que participa también en ese otro proyecto del organismo estadounidense y que atiende a ABC desde Costa Rica, donde continúa las investigaciones.
«Estamos trabajando en distintas zonas de la Tierra con interés científico, tales como Costa Rica o Mauritania. En el Teide, tuvimos una primera toma de contacto, que queremos llevar a más en 2011, lo que sería imposible, en este caso, sin el apoyo que brinda el Organismo Autónomo de Museos y Centros» (ente dependiente del Cabildo de Tenerife que colaboró con la expedición), ahonda Martínez Frías.
«ExoMars» 2016-2018
La misión para la que Tenerife ha sido y será lugar de ensayo, la «ExoMars», es fruto del trabajo conjunto de la ESA y la NASA. La Agencia Espacial Europea se encarga del desarrollo del plan, para lo que cuenta con la colaboración de la Administración norteamericana.
El ambicioso objetivo de este macroproyecto pasa por indagar en la actividad biológica de Marte; en otras palabras, por ampliar el conocimiento sobre la vida en el planeta Rojo, para lo que la detección de materiales que hayan sufrido la acción del agua será parte fundamental, de ahí el importante papel que, por sus similitudes geológicas, juega el «laboratorio natural» del Teide.
La hoja de ruta del proyecto contempla dos fases: en primer lugar, se lanzarán al espacio, en 2016, el orbitador y un artefacto inmóvil que quedará instalado en la superficie marciana. Ya en 2018, viajarán hacia el vecino planeta los dos «Rover» —uno, de firma europea y otro, estadounidense—, dos ingenios exploradores sobre los que irán montados los instrumentos necesarios, entre ellos el «Raman», para ampliar el conocimiento sobre la vida más allá de la Tierra. Los acuerdos suscritos por la NASA y la ESA permitirán que los datos que transmitan estos vehículos sean más fiables si cabe. Seguramente, a la fiabilidad del «Rover» europeo contribuirán también los «entrenamientos» a los que, el próximo año, será sometido en el volcán tinerfeño.
«En Marte, se están buscando zonas donde el agua haya podido contactar con la roca volcánica y donde, por su acción, esta se haya visto alterada», explica Martínez Frías, quien junto a Fernando Rull, catedrático de Mineralogía y Petrología de la Universidad de Valladolid, y Goestar Klingelhoefer, investigador de la NASA y referencia en el estudio del agua en Marte, encabezó al grupo en su trabajo en Tenerife. El objetivo: probar el «Raman», uno de los siete instrumentos que, seleccionados de entre una veintena, serán enviados a la superficie marciana para tratar de detectar actividad biológica.
«Varios sitios en la Tierra son potenciales análogos a los procesos que se han desarrollado en Marte y, en particular, a aquellos en los que ha participado el agua», detalla Rull, principal investigador del «Raman», quien señala a las Cañadas del Teide, en general, y a la zona de Los Azulejos, en particular, como uno de esos lugares «marcianos», entre los que también se encuentran otros enclaves del país, como Río Tinto, en Huelva; el barranco Jaroso, en Almería, o Campo de Calatrava, en Ciudad Real. «El Teide y otras zonas de la isla, como Anaga o el Malpaís de Güímar, tienen un grandísimo potencial para hacer estudios sobre la acción del agua en los materiales», añade el catedrático de la universidad vallisoletana. Precisamente, la detección de actividad biológica —de vida— sobre los minerales es objetivo fundamental de la «ExoMars» y, para que exista esta actividad, puntualiza el experto, «asumimos que debe haber tenido relación con el agua».
En esta misión, para la que trabajan conjuntamente la NASA y la ESA, el referido «Raman» —cuyos resultados en el Teide fueron, en palabras de Rull, «muy buenos»— juega un papel «esencial». El trabajo de este aparato, que irá montado sobre un «Rover» —el explorador móvil que puede verse en la imagen que acompaña esta información—, consiste en identificar los minerales relacionados con el líquido elemento, a fin de poder detectar algún componente orgánico y, en definitiva, vida presente o pasada.
El instrumento cuenta con un láser que iluminan los materiales sin ejercer acción alguna sobre éstos. Luego, ese láser o luz se analiza con un espectrómetro. La inmensa mayoría de luz no registra información alguna, salvo una ínfima parte, que lleva consigo la información atómico-molecular de la materia. Es esa parte la que sirve a la labor de los científicos. De este modo, el «Raman» analizará las muestras que el explorador «Rover» tomará bajo la superficie de Marte. «Los resultados en el Teide han sido muy buenos; se han detectado algunos sulfatos y silicatos», avanza el catedrático de Mineralogía y Petrología.
Aterrizaje en el volcán
El trabajo de campo en Los Azulejos —donde la acción del agua sobre el material volcánico ha derivado en peculiares formas y colores— resultó tan satisfactorio que la idea del equipo investigador es llevar a cabo una simulación completa de lo que será el trabajo en el planeta Rojo el próximo año. Así, el objetivo es que el «Rover», o al menos un buen número de las herramientas que porta, aterrice, antes que en Marte, en la versión a pequeña escala que supone el Teide.
«¿Por qué ir a Hawai, por ejemplo, si hay en Canarias una excelente plataforma de trabajo?», cuestiona Martínez Frías, que señala más similitudes entre las islas y el cuarto planeta del Sistema Solar: «Es todo volcánico, aunque también existe cierta heterogeneidad, al igual que en el archipiélago. La zona de Los Azulejos, en las Cañadas, no solo es interesante de cara a la “ExoMars”, sino, además, para la próxima misión de la NASA», profundiza el científico del CSIC, que participa también en ese otro proyecto del organismo estadounidense y que atiende a ABC desde Costa Rica, donde continúa las investigaciones.
«Estamos trabajando en distintas zonas de la Tierra con interés científico, tales como Costa Rica o Mauritania. En el Teide, tuvimos una primera toma de contacto, que queremos llevar a más en 2011, lo que sería imposible, en este caso, sin el apoyo que brinda el Organismo Autónomo de Museos y Centros» (ente dependiente del Cabildo de Tenerife que colaboró con la expedición), ahonda Martínez Frías.
«ExoMars» 2016-2018
La misión para la que Tenerife ha sido y será lugar de ensayo, la «ExoMars», es fruto del trabajo conjunto de la ESA y la NASA. La Agencia Espacial Europea se encarga del desarrollo del plan, para lo que cuenta con la colaboración de la Administración norteamericana.
El ambicioso objetivo de este macroproyecto pasa por indagar en la actividad biológica de Marte; en otras palabras, por ampliar el conocimiento sobre la vida en el planeta Rojo, para lo que la detección de materiales que hayan sufrido la acción del agua será parte fundamental, de ahí el importante papel que, por sus similitudes geológicas, juega el «laboratorio natural» del Teide.
La hoja de ruta del proyecto contempla dos fases: en primer lugar, se lanzarán al espacio, en 2016, el orbitador y un artefacto inmóvil que quedará instalado en la superficie marciana. Ya en 2018, viajarán hacia el vecino planeta los dos «Rover» —uno, de firma europea y otro, estadounidense—, dos ingenios exploradores sobre los que irán montados los instrumentos necesarios, entre ellos el «Raman», para ampliar el conocimiento sobre la vida más allá de la Tierra. Los acuerdos suscritos por la NASA y la ESA permitirán que los datos que transmitan estos vehículos sean más fiables si cabe. Seguramente, a la fiabilidad del «Rover» europeo contribuirán también los «entrenamientos» a los que, el próximo año, será sometido en el volcán tinerfeño.


http://www.abc.es/20101120/sociedad/tenerife-201011200504.html

martes, 16 de noviembre de 2010

Geminoid, prácticamente humana

Un robot humanoide creado por un investigador japonés para ser actriz produce escalofríos por su extremo parecido con una mujer real

Su aspecto está tan logrado y los movimientos del rostro parecen tan auténticos que, si no se presta la debida atención, es muy fácil confundirla con una mujer real. Geminoid F. es un robot humanoide con apariencia de mujer, morena y con los ojos oscuros, creado por Hiroshi Ishinguro, un investigador japonés de los Laboratorios de Inteligencia, Robótica y Comunicación ATR y profesor de la Universidad de Osaka. A diferencia de otros androides, Geminoid F. está diseñada para ser actriz, función que, pese algunos movimientos algo bruscos, cumple con creces. Aunque está lejos de la expresividad de Meryl Streep, mirar su cara cuando habla produce escalofríos. Parece que respira, pestañea y puede sonreír. Su primera actuación ha sido en una obra de teatro, ya estrenada en Tokio, que cuenta la historia de una joven enferma terminal que es acompañada por un robot en sus últimos días.
Pulse para ver el video
Sentada, elegante, guapa, bien vestida y con cara de muñeca. No es una mujer cualquiera sino un robot. Sí, un androide que para colmo hace sus pinitos como actriz. Es lo último en la robótica de Japón. La han presentado en Tokio, se llama Geminoid y sólo para hablar necesita 12 motores. La tan humana androide es obra de la Universidad de Osaka.
 
La producción, titulada «Sayonara», duró tan solo 20 minutos. Sobre el escenario aparecían Geminoide F, sentada durante toda la obra y con movimientos limitados, y una actriz humana. Geminoide interpretaba el papel de un robot que acompaña a una joven enferma durante los últimos días de su vida. Una historia fantástica pero, quien sabe, que puede ser real en el futuro si ingenios semejantes se siguen desarrollando. Para hacer su trabajo, Geminoide F imitaba las expresiones faciales y la voz de su operadora tras bastidores. No parece precisamente que haya preparado su papel con el método Stanislavski, pero su actuación puede refinarse.
La obra explora cuestiones filosóficas que recuerdan a alguna escena de Blade Runner, como qué significa la vida y la muerte para un robot. Aunque es la primera robot actriz, no es la primera que tiene un parecido tan inmenso con un ser humano. La enfermera robótica, Actroid-F, que ha sido presentada recientemente, también produce escalofríos.

Una mujer "americana" llegó a Europa cinco siglos antes del viaje de Colón

Investigadores españoles constatan en familias islandesas el primer contacto genético entre europeos y amerindios; la «madre» original fue traída de América por los vikingos

Una mujer amerindia puso sus pies en Europa cinco siglos antes de que Colón pudiera devolverle la visita. Corría el año 1.000 y la mujer fue llevada a Islandia por los vikingos que ya exploraban la costa norteamericana. No solo llegó hasta el viejo continente, sino que además tuvo hijas en él, quién sabe en qué circunstancias. El linaje ha llegado hasta nuestros días. Un equipo de investigadores, entre los que se encuentran varios españoles del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), ha constatado por primera vez esta presencia precolombina con una base genética en familias islandesas. Este impresionante trabajo aparece publicado en la revista American Journal of Physical Anthropology.
  El mapa de Vinlandia, presuntamente un mapamundi del siglo XV, que se cree muestra que los vikingos llegaron al Nuevo Mundo antes que Colón.

Varios restos arqueológicos y narraciones evidencian que los vikingos pisaron tierras americanas siglos antes de la llegada de Cristóbal Colón. El poblado vikingo descubierto en L’Anse aux Meadows, en Terranova, Canadá, y textos medievales islandeses como la «Saga de los groenlandeses» y la «Saga de Erik el Rojo», escritas en el siglo XIII, apuntan a que estos incansables exploradores comenzaron a llegar a la costa norteamericana a partir del siglo X. Pero nunca hasta ahora se había encontrado una clave genética de la relación física entre islandeses y amerindios, un hecho científico incontestable.
Los investigadores, en colaboración con la compañía islandesa de investigación biomédica deCode Genetics, que tiene muestras de ADN de casi todos sus compatriotas actuales, encontraron que cuatro familias distintas, integradas actualmente por cerca de 80 personas, tienen un linaje genético de origen amerindio. Los investigadores reconstruyeron las genealogías de hasta cuatro antepasados cercanos al año 1700. Hasta ahora, se conocía que los genes de los actuales habitantes de la isla procedían de los países escandinavos, de Escocia e Irlanda, pero se desconocía que el origen fuese más lejano.
Linaje mitocondrial
El linaje encontrado, denominado C1e, es además mitocondrial, lo que significa que estos genes fueron introducidos en Islandia por una mujer.«Dado que tienen la misma secuencia y que es de tipo amerindio, lo lógico es pensar que estas cuatro antepasadas, a su vez, derivan de una única antepasada común», explica el investigador del CSIC Carles Lalueza Fox, del Instituto de Biología Evolutiva de la Universidad Pompeu Fabra. Como la isla quedó prácticamente aislada desde el siglo X, «la hipótesis más factible es que estos genes correspondiesen a una mujer amerindia que fue llevada desde América por los vikingos cerca del año 1000», señala Lalueza Fox.
Desde esa primera mujer han pasado unas 40 generaciones, y en todas nació, al menos, una niña. «Esa mujer tuvo hijas y ese linaje femenino no se ha interrumpido hasta la actualidad. En caso contrario, el ADN mitocondrial no hubiera llegado hasta ahora», apunta el investigador. ¿Pueden existir otras familias en Europa con una antepasada tan exótica? Para Lalueza, «no es descartable, pero sería muy raro, ya que existen decenas de miles de estudios genéticos y no se ha encontrado este linaje en ninguna otra familia». Sería algo muy poco representativo y, de hecho, ya lo es, ya que hasta ahora se han descubierto 80 descendientes en un país de 280.000 habitantes.
Raptar mujeres
Imaginar la vida que pudo llevar esa primera mujer «americana» en Europa no es fácil, pero seguramente estaba lejos de ser un cuento de hadas. «La tradición de los vikingos era raptar mujeres en los lugares que conquistaban, algo que también se aprecia genéticamente en la población islandesa, donde hay una proporción bastante elevada de linajes mitocondriales que provienen de las islas británicas».
Que algo tan impresionante como la primera visita de una mujer amerindia a Europa haya pasado desapercibida no es extraño. «Lamentablemente, las mujeres no escribían la historia», apunta Carles Lalueza.

http://www.abc.es/20101116/ciencia/mujer-americana-llevada-vikingos-201011161232.html

domingo, 14 de noviembre de 2010

Pastillas contra el dolor ajeno

Cada día mueren en el mundo 8.000 personas a causa de enfermedades que, en la mayoría de casos, tienen solución. Para recordar a cada una de ellas, la organización Médicos Sin Fronteras (MSF) ha puesto en marcha una campaña solidaria en la que diversas caras conocidas 'recetan' pastillas contra el dolor ajeno.

"¿No estaría bien que, nosotros que tenemos medicamentos para todo, pudiésemos tomarnos una pastilla-caramelo que ayudara a calmar el dolor de los que no tienen acceso a los tratamientos que pueden curar o paliar enfermedades olvidadas como el Kala azar, la tuberculosis, la malaria, el Chagas, la enfermedad del sueño o el Sida infantil?", se pregunta la ONG.

Por eso, rostros como los de los futbolistas Andrés Iniesta o Xabi Alonso, los presentadores Andreu Buenafuente, Manel Fuentes, Cayetana Guillén Cuervo o Eduard Punset, los actores Fernando Tejero, Nuria Espert o Pilar Bardem, el cocinero Ferrán Adrià o los cantantes Pau Donés o Alejandro Sanz, se han puesto manos a la obra en esta campaña, cuyo broche de oro es el spot del cineasta Luis García Berlanga. [Vea el spot]. Éste sería su último regalo a la sociedad española, esta vez delante de la cámara, antes de fallecer el pasado 13 de noviembre. Las 'Pastillas contra el dolor ajeno' se venderán en las farmacias en cajas de seis comprimidos (uno por cada patología 'olvidada') y por tan sólo un euro. Toda la recaudación irá destinada precisamente al tratamiento de estas lacras del Tercer Mundo. El objetivo de MSF es que estas cajitas simbólicas se conviertan pronto en el medicamento más vendido de España, para lo que cuentan con el apoyo y la complicidad solidaria de los farmacéuticos, distribuidores y la sociedad civil en general.

MSF recuerda que millones de personas que sufren kala azar, Chagas, la enfermedad del sueño, tuberculosis, malaria o sida infantil, la mayoría de ellas en países pobres. Éstas son sólo seis de las catorce enfermedades que la Organización Mundial de la Salud (OMS) cataloga como 'olvidadas': entre todas, se cobran 14 millones de muertes al año, un 90% de ellas en los países en desarrollo.

El objetivo de la campaña es estimular la conciencia de la sociedad española sobre la falta de acceso a medicamentos básicos en los países en vías de desarrollo y, también, dar la oportunidad a los ciudadanos de solidarizarse con todas estas personas a través de la compra de pastillas contra el dolor ajeno, cuyo precio simbólico irá destinado a financiar proyectos de tratamiento de enfermedades olvidadas.


http://www.elmundo.es/elmundosalud/2010/11/11/biociencia/1289476449.html

Burbujas gigantes de energía en la Vía Láctea

El telescopio espacial de rayos gamma Fermi, de la NASA, ha revelado una extraña estructura que nunca antes se había observado en nuestra galaxia. Se trata de dos burbujas cargadas de energía que erupcionan en el centro de la Vía Láctea y que contienen energía equivalente a 100.000 explosiones de supernovas, según publican en 'The Astrophysical Journal'.

"Lo que vemos son dos burbujas que emiten rayos gamma y que se extienden a lo largo de 25.000 años luz cada una, de norte y sur, en el centro galáctico", explica el astrónomo Doug Finkbeiner, del centro Smithsonian (Universidad de Harvard). Finkbeiner reconoce que aún no se entiende completamente el origen y la naturaleza de este fenómeno de tan grandes dimensiones.

La estructura atraviesa más de la mitad del cielo visible, desde la constelación de Virgo a la de Grus y puede tener millones de años.

Finkbeiner y su equipo descubrieron las burbujas cuando procesaban los datos enviados por el detector LAT del telescopio, que es el más sensible a los rayos gamma que se ha lanzado hasta ahora. Los rayos gamma son una radiación electromagnética de altísima energía, pero hasta ahora otros astrónomos no habían observado ambas concentraciones debido a la niebla que genera esta radiación en la galaxia y que le da su aspecto lechoso.

Niebla en la Vía Láctea
Realizando varias estimaciones de esta niebla, Finkbeiner y sus colegas lograron aislar los datos y revelar las burbujas gigantescas. Los científicos tratan ahora de entender cómo se formaron sus estructuras, que parecen tener bordes muy definidos. Por su forma, podrían ser el resultado de un lanzamiento grande y rápido de energía de una fuente que aún es un misterio.

Una posibilidad podría ser una inyección desde un agujero negro supermasivo en el centro de la galaxia. De hecho, en otras galaxias los astrónomos han observado inyecciones de partículas que caen hacia un agujero negro central. Pero no hay evidencias de que exista algo parecido en la Vía Láctea, aunque sí pudo haberlo en el pasado.

También podrían haberse formado como resultado de salidas del gas de una explosión al formarse una estrella, lo que a veces provoca enormes erupciones gaseosas. "Está claro que la fuente de energía que está detrás de estas burbujas enormes está conectada con muchas preguntas profundas en astrofísica", apunta David Spergel, de la Universidad de Princeton.

Antes de confirmarse este hallazgo, ya se habían detectado sutiles evidencias de que en ese lugar había algo extraño.

El equipo de Smithsonian ha estado más de dos años analizando los datos recogidos por el telescopio espacial Fermi, que explora el cielo entero cada tres horas desde que fue lanzado en junio de 2008. Se trata de un proyecto de la NASA desarrollado en colaboración con el Ministerio de Energía de EEUU, con contribuciones importantes de las instituciones académicas y de los socios en Francia, Alemania, Italia, Japón, Suecia y los Estados Unidos.

http://www.elmundo.es/elmundo/2010/11/11/ciencia/1289469799.html